20 oct. 2013

Me pica la Lengua • Extranjerismos y latinismos en cursiva

Extranjerismos y latinismos en cursiva

«En la nueva ortografía se da cuenta de las normas que deben seguirse cuando se emplean en textos españoles palabras o expresiones pertenecientes a otras lenguas, siendo la principal novedad en este sentido la equiparación en el tratamiento ortográfico de todos los préstamos (voces o expresiones de otras lenguas que se incorporan al caudal léxico del español), con independencia de que procedan de lenguas vivas extranjeras (extranjerismos) o se trate de voces o expresiones latinas (latinismos).

»De acuerdo con estas normas, los extranjerismos y latinismos crudos o no adaptados —aquellos que se utilizan con su grafía y pronunciación originarias y presentan rasgos gráfico-fonológicos ajenos a la ortografía del español— deben escribirse en los textos españoles con algún tipo de marca gráfica que indique su carácter foráneo, preferentemente en letra cursiva, o bien entre comillas. En cambio, los extranjerismos y latinismos adaptados —aquellos que no presentan problemas de adecuación a la ortografía española o que han modificado su grafía o su pronunciación originarias para adecuarse a las convenciones gráfico-fonológicas del nuestra lengua— se escriben sin ningún tipo de resalte y se someten a las reglas de acentuación gráfica del español. Ejemplos:

Me encanta el ballet clásico / Me encanta el balé clásico.

Juego al paddle todos los domingos / Juego al pádel todos los domingos.

La reunión se suspendió por falta de quorum / La reunión se suspendió por falta de cuórum.

»Así pues, según la nueva ortografía, y tal como ilustra el último ejemplo, los préstamos del latín solo se escribirán en letra redonda y con sometimiento a las reglas de acentuación gráfica del español cuando estén completamente adaptados a nuestro sistema ortográfico, al igual que se hace con los préstamos de otros idiomas.

»Por su parte, las locuciones o dichos en otras lenguas que se utilicen en textos españoles deben escribirse igualmente en cursiva —o, en su defecto, entre comillas— para señalar su carácter foráneo, su consideración de incrustaciones de otros idiomas en nuestra lengua:

La historia tuvo un happy end de película.        

Su bien ganada fama de femme fatale le abría todas las puertas.

La tensión fue in crescendo hasta que, finalmente, estalló el conflicto.

»Según se establece en la nueva edición de la ortografía, las locuciones latinas (expresiones pluriverbales fijas en latín que se utilizan en todas las lenguas de cultura occidentales, incluido el español, con un sentido más o menos cercano al significado literal latino) deben recibir el mismo tratamiento ortográfico que las provenientes de cualquier otra lengua. Por lo tanto, aunque hasta ahora se recomendaba escribirlas en redonda y con las tildes resultantes de aplicarles las reglas de acentuación del español, deben escribirse, de acuerdo con su carácter de expresiones foráneas, en cursiva (o entre comillas) y sin acentos gráficos, ya que estos no existen en la escritura latina:

Así fue, grosso modo, como acabó aquel asunto.

Se casó in articulo mortis con su novia de toda la vida.

Renunció motu proprio a todos sus privilegios.

Decidieron aplazar sine die las negociaciones.

El examen post mortem reveló indicios de envenenamiento.

Las grandes potencias eran partidarias de mantener el statu quo.»

Fuente: RAE, 2010

Me pica la lengua • El adverbio solo y los pronombres demostrativos, sin tilde

El adverbio solo y los pronombres demostrativos, sin tilde

Desde 1959 la Academia acordó que la tilde de la palabra sólo y de los demostrativos no era obligatoria y a partir de entonces dejó de añadirla en sus publicaciones. A partir de 2010 aconseja no usarla porque "es innecesaria". Este es el texto completo:

«La palabra solo, tanto cuando es adverbio y equivale a solamente (Solo llevaba un par de monedas en el bolsillo) como cuando es adjetivo (No me gusta estar solo), así como los demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, funcionen como pronombres (Este es tonto; Quiero aquella) o como determinantes (aquellos tipos, la chica esa), no deben llevar tilde según las reglas generales de acentuación, bien por tratarse de palabras bisílabas llanas terminadas en vocal o en -s, bien, en el caso de aquel, por ser aguda y acabar en consonante distinta de n o s.

»Aun así, las reglas ortográficas anteriores prescribían el uso de tilde diacrítica en el adverbio solo y los pronombres demostrativos para distinguirlos, respectivamente, del adjetivo solo y de los determinantes demostrativos, cuando en un mismo enunciado eran posibles ambas interpretaciones y podían producirse casos de ambigüedad, como en los ejemplos siguientes: Trabaja sólo los domingos [= ‘trabaja solamente los domingos’], para evitar su confusión con Trabaja solo los domingos [= ‘trabaja sin compañía los domingos’]; o ¿Por qué compraron aquéllos libros usados? (aquéllos es el sujeto de la oración), frente a ¿Por qué compraron aquellos libros usados? (el sujeto de esta oración no está expreso, y aquellos acompaña al sustantivo libros).

»Sin embargo, ese empleo tradicional de la tilde en el adverbio solo y los pronombres demostrativos no cumple el requisito fundamental que justifica el uso de la tilde diacrítica, que es el de oponer palabras tónicas o acentuadas a palabras átonas o inacentuadas formalmente idénticas, ya que tanto solo como los demostrativos son siempre palabras tónicas en cualquiera de sus funciones. Por eso, a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de ambigüedad. La recomendación general es, pues, la de no tildar nunca estas palabras.

Las posibles ambigüedades pueden resolverse casi siempre por el propio contexto comunicativo (lingüístico o extralingüístico), en función del cual solo suele ser admisible una de las dos opciones interpretativas. Los casos reales en los que se produce una ambigüedad que el contexto comunicativo no es capaz de despejar son raros y rebuscados, y siempre pueden evitarse por otros medios, como el empleo de sinónimos (solamente o únicamente, en el caso del adverbio solo), una puntuación adecuada, la inclusión de algún elemento que impida el doble sentido o un cambio en el orden de palabras que fuerce una única interpretación.»

Fuente: RAE, 2010

15 oct. 2013

Tablero de cartón Re-board. La «reboardlución»

Tablero de cartón Re-board

Re-board es un innovador tablero de cartón construido con una estructura tipo sándwich: papel de alta calidad en la superficie y un interior constituido por paneles de cartón corrugado en una cara alineados verticalmente.

 
Es un producto muy ligero y resistente, un material único, con un amplio abanico de aplicaciones en el campo de la arquitectura efímera, la decoración y la publicidad. Una auténtica alternativa a la madera.

• Se puede troquelar y doblar, formando todo tipo de ángulos.
• Acepta tornillos.
• Es resistente a la humedad y a lluvias ocasionales si los bordes son convenientemente sellados.
• También es retardante al fuego (bajo pedido).

 
Está concebido para ser distribuido despiezado en plano. El montaje lo puede realizar sin herramientas ni conocimientos especiales el personal que lo recibe en destino.

Las estructuras fabricadas e impresas con Re-board son tan resistentes que aceptan los mismos accesorios que un mueble o estructura construida con elementos convencionales: iluminación, puertas de cristal, ganchos y perchas para colgar productos, ruedas, y todo aquello que el diseñador considere conveniente. El límite lo pone su imaginación.


Además, Re-board es un material totalmente ecológico:
• Su método de producción está basado en el uso eficiente de la energía.
• Todos los fabricantes de papel cuentan con certificación FSC.
• El papel carece de formaldehidos y es totalmente reciclable.
• Utiliza colas acuosas sin componentes nocivos.
• Ahorra hasta un 80 por ciento de materia prima y energía en comparación con tableros sólidos como el aglomerado y el DM, de resistencia similar.